ABANDONOS

ABANDONOS [imagen]

Por VÍCTOR PINTO [*]

 

Podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que el abandono es la primera causa de sufrimiento de nuestros animales de compañía. El perro al  que con suerte solo lo sacan a pasear una vez al día, o el gato que pasa la mayor parte del día solo y que ocupa las horas en dormir por puro aburrimiento son en cierta forma felices respecto al pobre animal abandonado. El perro expresa sin dobleces su inmensa felicidad cada vez que se reencuentra con su “jefe de manada”, a quien saludará con la mayor de las efusividades. Y el gato es razonablemente feliz percibiendo que su territorio está a salvo y que su “madres” (nosotros) lo atenderán sin falta en todo aquello que pueda necesitar. Poco más piden unos y otros. Pero, aun así, para algunas personas es incluso demasiado, y no dudan en abandonarlos en plena calle o en cederlos a algún centro de acogida. Las autojustificaciones corren como el agua, y como los falsos tópicos, no aguantan la más mínima prueba racional. Así, aquello de que “El gatito aquí estará bien, pues siempre encontrará alguna persona caritativa que le alimente”, el recurrente “No te preocupes, que alguien lo recogerá”, o el no menos conocido “Allí estará bien, junto con otros perros y gatos” apenas pasan de ser burdos lavados de conciencia. Tan groseros que ni pena merece ocupar el tiempo en desmentirlos, porque otros ocuparían rápidamente su lugar. Reconozcamos que los humanos hemos aprendido a justificar muchas de nuestras criminales acciones de una forma prodigiosa, y basta para evidenciarlo un breve repaso a nuestra historia reciente, plagada de barbaries que siempre tuvieron su “razón de ser”.

Y, mientras tanto, ahí se quedan ellos y ellas, que tanto daban y tan poco pedían. Deberíamos ocuparnos más en apreciar sus ojos, tristes o alegres según circunstancias,  para comprenderlos mejor, o simplemente para comprenderlos. ¿Qué he hecho mal esta vez? o ¿Por qué me dejan aquí? son mientras tanto preguntas que no obtienen respuesta.

[*] Profesor de Geología en la Universidad de Barcelona.

1 comment for “ABANDONOS

  1. Anyuska
    22 Marzo, 2014 at 18:30

    La gentuza que abandona a sus mascotas, sabe muy bien lo que les espera a estos pobres animales…
    En el mejor de los casos será recogido por un ser humano de verdad y lo cuidará como se merece, pero eso solo sucede en un pequeño porcentaje de casos, la gran mayoría acaban atropellados y si mueren en el acto son afortunados, porque muchos de ellos quedan mal heridos y agonizan en una cuneta horas e incluso días o semanas….hasta que son “cazados” por los servicios de recogida de animales de cada localidad, pasan todo tipo de penalidades, entre ellas desconcierto, angustia, un miedo atroz, hambre, sed, frío en invierno, calor en verano, pueden caer en manos de auténticos psicópatas, que los utilizarán para desatar sus más bajos instintos sádicos y asesinos.
    El hecho de ser recogidos por los anteriormente mencionados servicios de recogida de animales, no les garantiza dejar de sufrir en absoluto, todo lo contrario, esos lugares donde van a parar estas pobres víctimas de la crueldad humana, son auténticos infiernos, campos de concentración y corredores de la muerte, pocos son los afortunados que son adoptados, el resto son “sacrificados” (para mi asesinados sin compasión).
    Los gatos son los peor parados, pues es más difícil localizarlos y “cazarlos” y además son menos las personas o protectoras las que se dedican a ayudarlos, en el caso de los perros hay bastantes más.
    Por experiencia se que la mayoría de los gatos abandonados acaban mal, no saben buscarse la vida como lo intentan los nacidos en la calle y aunque vayan a parar a una zona donde alguien alimenta a los gatos, los demás gatos les suelen echar, por lo que van de un lugar a otro muertos de hambre, enfermos, heridos, hasta que mueren de inanición o tienen la mala suerte de comerse la comida envenenada que algunos hijos de la gran puta dejan para envenenar a los pobres gatos y me consta que escoria humana de este tipo la hay en todos los barrios de todos los pueblos y localidades, los gatos que tienen la suerte de comer todos los días, es más difícil que mueran envenenados, aunque resultan intoxicados, suelen sobrevivir porque no comen la cantidad suficiente, pero eso les sucederá una y otra vez y desgraciadamente les va dejando secuelas, por lo que finalmente morirán prematuramente por las reiteradas intoxicaciones con veneno, pero el pobre desgraciado que lleva (a saber el tiempo) sin comer, ese pobre no la cuenta, morirá irremediablemente envenenado, una muerte espantosamente cruel y dolorosa, aquí no voy a usar el tópico de “una muerte que no se la deseo a nadie” porque si diría eso estaría mintiendo y para ser sincera esa misma muerte tan atroz, si se la deseo a alguien… a todos los asesinos despiadados que cometen semejante crimen.
    Así que si casualmente alguien que tiene un perro o un gato lee esto y se plantea abandonarlo, pensando que se va a buscar la vida y va a sobrevivir, que lo piense mejor, y que piense que esta sentenciando a muerte o a una corta vida llena de sufrimiento y penalidades a su “supuesto” mejor amigo.
    Y no sigo porque se me va la lengua y me pierdo, no soporto la falta de humanidad de los “supuestos seres humanos” que son capaces de cometer actos tan cobardes y crueles contra seres vivos inocentes e indefensos…

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