Si no te ayudas a ti mism@, no puedes ayudar a otros

Cuando permites que la conducta de otra persona te afecte, cuando sufres la peculiar dependencia de gente peculiar, cuando te defines en la atracción por y en la tolerancia de la angustia, de la tristeza, de la autodestrucción, de la intensidad de otros, cuando estás tan centrado en otro que  se abandonas a ti misma….

 

Seguro que todos los que viajais en avión estáis familiarizados con las instrucciones de cómo usar la máscara de oxígeno en caso de emergencia. Lo importante no es el uso de la máscara, sino el ORDEN de las instrucciones.

La clave es el paso 3. ” Colóquese la máscara” , Luego viene el paso 4 . ” Ayude a los niños con las suyas”

En la vida, en muchas ocasiones, queremos ayudar a otros. Nos importan tanto que sus necesidades parecen más importantes que las nuestras. Pero si somos vulnerables, si estamos desprotegidos… ¿ cómo vamos a ayudar a otros?

 

Mi amigo Gustavo es un gran actor y un mejor cantante.  Tiene un oído perfecto y una voz increíble. Hubiera llegado muy  lejos como actor y/o cantante pero…

Es hijo de madre soltera y había vivido toda su vida con ella. Su madre falleció y ella entró en una depresión muy seria. Entonces empezó a frecuentar un grupo de estudio de la biblia.  El grupo no era católico ni protestante, no parecía que tuviera una afiliación fija a iglesia ninguna. Estudiaban también otros textos, como la Cábala y algunos textos orientales.

Al poco tiempo dejó dejó el trabajo y se fue a vivir a un pueblo perdido  en Soria, con otros miembros del grupo, para meditar y vivir, en teoría, de lo que les diera el campo. Acabaron todos comprando los víveres en el supermercado del pueblo grande más cercano. Al cabo del tiempo, Gustavo, se deprimió más aún. Pero no podía volver a recuperar su antigua vida. Había vendido la casa en la que había vivido con su madre y sus contactos habían desaparecido.

Los dos años en Soria habían acabado con casi todos sus recursos. Así que alquiló una buhardilla mínima en Lavapiés.

Y en ese momento me conoce a mí y conoce a Natalia, mi amiga. Empiezan a salir, todo va bien, parece que Gustavo va a trabajar de nuevo como actor, que le ha salido un pequeño papel en una serie… Gustavo iba a trabajar en uno de mis montajes teatrales.

Y de pronto Gustavo desaparece y no hay forma de localizarle.

Más tarde nos enteramos que de ha vuelto al Grupo de Estudio. Vuelve a contactar con nosotras. Esta vez se ha ido a un pueblo de Avila, pero de cuando en cuando baja a Madrid.

Sus wasaps eran más o menos así. Imaginemos que había quedado con Gustavo a las siete. Pues se recibía un mensaje de Gustavo a las seis.

-No puedo ir. Cancelo la cita

-Por qué?

– Porque no me siento En Paz

– Me da igual cómo te sientas, si habíamos quedado, habíamos quedado. Yo he reservado tiempo para ti y no es que me sobre

– Pero si yo no quiero estar allí y no me siento En Paz nada va a Fluir

En fin, yo acabé dando a Gustavo por imposible y me olvidé de él.

Natalia no. Natalia no se daba por vencida. Intentaba rescatar a Gustavo de las garras del Curso y no hacía más que llamarle e intentar quedar con él. A veces lo conseguía. Entonces Natalia intentaba convencer a Gustavo de que lo que hacía era absurdo, de que estaba arruinando su vida, de que tenía que volver a Madrid y volver a trabajar. Pero cuanto más insistía Natalia, más se revolvía Gustavo. Hasta que acabaron peleadísimos.

 

En realidad ¿ era Natalia un alma enamorada y sacrificada  que luchaba por su amor o era muy egoísta? ¿ No podía sencillamente Natalia aceptar que aquello era lo que Gustavo quería y dejarle equivocarse o no? Natalia quería que Gustavo viviera la vida que Natalia quería vivir, pero Gustavo no quería vivir esa vida. Y probablemente la elección de Gustavo era muy autodestructiva, pero era y es su elección.

 

Total que Natalia perdió meses, la autoestima y unos cuantos kilos en el intento, pero no ha conseguido que Gustavo regrese al mundo real. Y solo ha conseguido que Gustavo le odie.

——

Cuando le conocí yo sabía perfectamente que no teníamos mucho en común. Yo no soporto las drogas, ni nada de lo relacionado con ellas, ni la pérdida de control, ni la de conciencia, ni el tipo de relaciones que uno establece drogado… Por supuesto que he vivido el Madrid de fiestas y afterhours a tope, y lo he exprimido, desde los 19 hasta los 30 años. Y  por eso sé perfectamente que no quiero volver, que me aburro, que no me gusta perder la conciencia durante horas, que no me gusta estar rodeada de gente drogada, y que me gustan otras cosas. . Me gusta quedarme en casa. Me gusta leer, me gusta el teatro, me gusta ir a conciertos, me gusta el cine, me gusta salir con moderación.  Mi estilo de vida no tiene nada que ver con el suyo. Y lo sabía desde el principio. Y lo sabía cuando me lié con él pero me lo quise negar a mí misma. Pensé que cambiaría. Pero él no podía, y no quería, cambiar.

 

Y yo no soy quien para decirte que lo haga, y no lo voy a hacer porque  le quiero, y el amor implica respeto. Implica dejarte vivir su vida, admitir que es adulto y que puede elegir sus propias equivocaciones. Pero no quiero compartir mi vida con alguien que considera que drogarse es normal e incluso positivo y al que quedarse en casa un fin de semana entero viendo películas le debe sonar a tortura guantanameña

 

Yo no soy para cambiar su vida, y no soy quien para decidir si su estilo de vida es mejor o peor que el mío, pero no me quiero convertir en una Natalia más.

Hay casi tantas definiciones de codependencia como experiencias que la representan. En la desesperación (o tal vez en la iluminación), algunos terapeutas han proclamado: “Codependencia es cualquier cosa, y cualquier persona es codependiente”. De modo que¿quién tiene razón? ¿Cuál definición es la adecuada?

 

Una persona codependiente es aquella que ha permitido que la conducta de otra persona la afecte, y que está obsesionada con controlar, mejorar, cambiar, alterar,  la conducta de esa persona. La otra persona puede ser un niño o adulto,  un amante o un cónyuge, un hermano o hermana, un abuelo o abuela, o un amigo íntimo. Estas personas pueden ser alcohólicas, drogadictas, gente que ha entrado en una secta… en fin, cualquier persona que creamos que necesita “ayuda” o “rescate”
Un codependiente permite que la conducta de otra persona le afecte, un codependiente sufre la peculiar dependencia de gente peculiar, un codependiente se define en la atracción por y en la tolerancia de la angustia, de la tristeza, de la autodestrucción, de la intensidad. Un codependediente está tan centrado en otro que  se abandona a sí mismo.

 

En mi obra “Dios no tiene tiempo libre” , David lo explica así

 

―   Y entonces empecé a beber y a meterme en serio. Y empecé a fallar en el trabajo… Se me iba el texto, llegaba tarde a las funciones. Y al final ella me llevó un tera­peuta… de la oreja. Y empecé a odiarla, a la pobre.

―   ¿A odiarla?

―   Pues sí… Porque me sentía atrapado, con aquel hijo que iba a llegar. Y también…

―   No hace falta que sigas, si no quieres.

―   No, es que… Me cuesta… Verás… Ella… Ella ya no cumplía su papel, el de hacer que yo estuviera bien, ella ya no cuidaba de mí, y sobre todo… la odiaba porque… porque ella parecía tan fuerte, y yo, no….Por mal que lo hagamos, todos necesita­mos sentir que estamos a cargo de nuestra propia vida. Cuando alguien te ayuda, pues en lugar de agradecérselo, acabas resentido, en plan: ¿por qué coño te metes en mi vida si yo no te lo he pedido?

―   Pues no, no lo sé. Me haces pensar en que yo nunca ayudé a mi marido.

―   Pues hiciste bien… Porque cuando alguien se droga, se droga porque quiere, y si decide dejarlo, lo dejará cuando y como quiera, no porque vaya a tener un niño o porque su mujer se empeñe. Porque antes en realidad no quería dejarlo. Y pasó lo que tenía que pasar…

―   ¿La dejaste?

No. Salí una noche y me volví loco… Me pasé tres días de marcha.

 

La cuestión es que David solo deja la cocaína cuando Eva le deja a él.  Si se hubiera quedado con ella, nunca habría dejado la cocaína. ¿ Por qué? Porque Eva, sin saberlo, facilitaba su adicción. cada vez que él estaba mal, ella le ayudaba. Ella siempre estaba ahí. Así que él nunca tocaba fondo. Tocó fondo cuando ella le dejó.

 

¿ Cómo puede el codependiente facilitar una conducta autodestructiva?

 

1.- Sobreprotección: Cualquier intento del codependiente de cubrir, salvar y proteger  a la persona de la que depende.2.- Intentos de ControlSe refiere a la compulsión por controlar el uso del adicto, pero también sus conductas, pensamientos y sentimientos, autoimponiéndose a sí mismo el codependiente metas irrazonables que solo terminan produciendo más ira, confusión y desesperanza.3.- Asumir las Responsabilidades de otro4.- Racionalización y Adaptación: Justificar lo que otro hace y normalizarlo5.- Cooperación y Colaboración: Cuando Natalia acompañaba a Gustavo a sesiones de grupo ( y lo hizo) o cuando yo permití que él se drogara delante de mí ( y lo hice)6.- Rescate y Sumisión: Natalia se embarcó en un proceso de rescate absurdo en el que aceptaba todo lo que Gustavo le pedía, y seguía yendo a verle a Avila.

 

DIOS NO TIENE TIEMPO LIBRE SE REPRESENTA EN MADRID EN LA SALA TÚ, TODOS LOS JUEVES DE OCTUBRE

 

1 comment for “Si no te ayudas a ti mism@, no puedes ayudar a otros

  1. Zulima
    29 septiembre, 2014 at 12:25

    Estoy muy de acuerdo con lo aquí expresado, aunque creo que es una explicación insuficiente.
    Es muy dificil ver a alguien tan mal y respetar que es lo que ha decidido, para bien o para mal. Hace un par de años, tras una dolorosa y denigrante ruptura sentimental, empecé a leer un libro donde veia mis relaciones explicadas una y otra vez, veia mi vida reflejada, y no me lo podía creer. Cada caso del que hablaban me hacía sentir tonta y controladora, me hacía ver que buscaba un control que nunca tendría. Fue duro admitirlo, y no estoy segura de haber conseguido erradicar mi ansia de cuidar y proteger a todo el que tenga cerca. De echo me recuerdo cada día que cada persona tiene que elegir, y que yo tengo que respetarme, y cuidarme, y dejar que los demás lo hagan para sí mismos, o busquen la manera de hacerlo.

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