6 de febrero. Día mundial contra la ablación

El otro día  en una discusión a propósito del vello púbico a raíz de un artículo aparecido en este mismo blog, (http://relacionestoxicas.com/mi-vello-pubico-mi-vida-sexual-y-otros-temas-de-morboso-interes/ ) decían muchos que la mujer que no se depila es “ una guarra”.  Demostré en un artículo, con pelos y señales ( perdonadme la bromita) que en realidad es más higiénico conservar el vello, como prueban todos los dermátologos. El vello de las axilas protege de una sudoración excesiva y el del pubis protege contra las enfermedades de transmisión sexual, pues hace una especie de colchón. Cuando una persona se depila el pubis lo probable es que se hagan microheridas, que suelen ser la vía de entrada de muchos gérmenes. Y sí, también del sida. Una pequeña herida en el pubis, el roce con un vello púbico que está creciendo y que raspa como una lija y que en la fricción del coito cree una microherida, supone el contacto de fluidos con sangre.  Los médicos y los dermatólogos alertan a menudo sobre eso, en vano.

 

De la misma manera, en muchos países árabes y africanos, la mujer con clítoris es una guarra.  Y me decís que no viene a cuento mezclar ablación con depilación. Porque en ambos casos se impone a la mujer a seguir una norma, que es el sistema de oprimir a las mujeres. La ablación, por supuesto es una salvajada, y la depilación debería ser solo una opción, y no una imposición. Y de la misma manera en que aquí son muchas las mujeres que te advierten de que si no te depilas ningún hombre te querrá, la niñas allí son instruidas en la idea de que si no se extirpan el clítoris jamás podrán casarse. Y una mujer soltera en sociedades profundamente patriarcales se convierte en una apestada, una paria. La autobiografía de la modelo Waris Dirie explica muy bien el tema.

Otras falsas creencias sostienen que: si la niña no es circuncidada antes del casamiento, el marido morirá o la matrona que ayuda a la madre en el parto quedará ciega. También se cree erróneamente que la ablación asegura la fertilidad o previene el VIH.

Aquí en países occidentales, tenemos la idea de que el hombre siempre quiere sexo y que es por naturaleza más infiel que la mujer, teoría que durante décadas apoyaron los antropólogos, con la historia aquella del hombre cazador y la mujer recolectora. En realidad, en sociedades primitivas y de primates, las hembras no necesitan a un hombres, pues todo se realiza en comunidad. Es más, las hembras de primates, en celo, copulan con varios machos, y los cuidados de las crías se socializan entre todas las hembras.

En sociedades africanas y árabes se tiene la idea contraria:  La mujer necesita más sexo y es infiel por naturaleza, de forma que la única manera de garantizarse la fidelidad del hombre que la compre es extirparle el clítoris.

Habitualmente, la ablación o mutilación genital femenina la realizan las matronas que suelen ser mujeres mayores sin conocimientos médicos.  Las ablaciones se realizan, hojas de afeitar, cuchillos y pequeños elementos cortantes, metálicos o de cristal, que las niñas suelen compartir habitualmente.

 

La intervención sobre el piso de tierra o una piedra en la que se sienta la niña. Cuando se realiza en una habitación interior, la luz es muy poca, lo cual se combina con los problemas visuales de las mujeres mayores que habitualmente están a cargo de la intervención. No siempre hay anestesia. Si la hay es alcohol, o drogas como el hachís o la nuez de betel.

La ablación genital femenina causa daños irreparables.

Entre sus efectos secundarios están:

En muchos casos, la muerte a por colapso hemorrágico o por colapso neurogénico

Infecciones agudas y septicemia.

Colapso Muchas niñas entran en un estado de colapso inducido por el intenso dolor, el trauma psicológico y el agotamiento a causa de los gritos.

Una mala cicatrización;

La formación de abscesos y quistes;

infecciones del tracto urinario;

Coitos dolorosos, DE POR VIDA;

El aumento de la susceptibilidad al contagio del VIH/SIDA, la hepatitis y otras enfermedades de la sangre;

Infecciones del aparato reproductor;

Enfermedades inflamatorias de la región pélvica;

Infertilidad;

Menstruaciones dolorosas;

Obstrucción crónica del tracto urinario o piedras en la vejiga; incontinencia urinaria;

Partos difíciles;

Un incremento del riesgo de sufrir hemorragias e infecciones durante el parto.

El número de niñas y jóvenes en riesgo de padecer mutilación genital en España se ha incrementado un 61 % en los últimos cuatro años en España

Ahora son casi 17.000 las menores de 15 años en esta situación  que viven en España, hijas de familias procedentes de países africanos en los que se realiza esta práctica.

Cataluña concentra el 36,6% del total de estas jóvenes de menos de 15 años, con más de 6.000 chicas, unas 2.000 más que en 2008,

En la comunidad de Madrid residen unas 2.000 jóvenes, en Andalucía y la Comunidad Valenciana, 1.500, y en Aragón, Canarias, Baleares y País Vasco están empadronadas alrededor del millar.

En el mundo cada año dos millones de niñas y adolescentes en 28 países sufren la ablación

 

El 83% de las mujeres que pasa por la ablación necesitan algún tipo de tratamiento farmacológico para aliviar los efectos que conlleva la práctica. Pero en muchas áreas donde se practica la mutilación genital femenina el acceso a la salud, la medicación y profesionales capacitados es limitado, por lo que muchas veces las mujeres y las niñas sufren en silencio y en soledad.

 

Muchas veces, las familias no saben de las repercusiones negativas que puedetener la ablación, ya que las consecuencias son atribuidas a otras causas y no se discute sobre el tema en ningún ámbito, ni dentro ni fuera de la familia.

Tú puedes colaborar contra la ablación:

https://worldvision.es/donaciones-colaborar-ong/ablacion

 

2 comments for “6 de febrero. Día mundial contra la ablación

  1. Yanira
    8 febrero, 2014 at 09:32

    La escritora (filósofa, pensadora) Hirsi Ali explicó perfectamente en Yo confieso lo fácil que es evitar, con un adecuado programa gubernamental del país occidental en cuestión que así lo desee, esta atrocidad. Tan fácil como llevar chequeos periódicos de las niñas que estén en riesgo de dichas prácticas.
    Si no recuerdo mal en Holanda llevaron adelante las ideas de esta admirable, valiente e inteligentísima autora.

  2. Yanira
    8 febrero, 2014 at 09:35

    El nombre del libro es Yo acuso (disculpas por el lapsus)

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